Dear Families and Friends of

Immaculate Heart of Mary,

Our readings today remind us of the larger story of the Bible, of God’s purposes and promises for the world. Because of humanity’s rejection of God, as told in Genesis, human communities were first dispersed. Isaiah proclaims that one day God will gather these communities to be healed and reconciled with God. In Luke’s Gospel, Jesus echoes Isaiah and teaches that all peoples in God’s promised future “will recline at table in the kingdom of God.” Notice that in Isaiah, then nation’s coming to God does not lose their ethnicity or unique identity. They bring their own distinct culture gifts to God’s table. Each people has its unique history with God, has received distinct blessings from God, and each is accountable to God. Today, we live in a global and multi-cultural Church. When God’s diverse peoples gather in worship today, may we honor and celebrate each other's gifts and blessings. We need to respect the cultures of others amongst us and strive to gather as one with all of our differences. Immaculate Heart of Mary, pray for us.

Fr. Quang

Queridas Familias y Amigos del

Imaculado Corazon de Maria,

Nuestras lecturas de hoy nos recuerdan de la historia más amplia de la Biblia, de los propósitos y promesas de Dios para el mundo. Debido al rechazo de Dios por parte de la humanidad, como lo narra el libro del Génesis, las comunidades humanas fueron las primeras en dispersarse. Isaías anuncia que un día Dios reunirá a estas comunidades para sanarlas y reconciliarlas con Dios. En el Evangelio de Lucas, Jesús hace eco de Isaías y enseña que todos los pueblos del futuro prometido por Dios “se sentarán en la mesa del Reino de los Cielos”. Date cuenta de que, en Isaías, las naciones que se acercan a Dios no pierden su identidad étnica o única. Ellos traen sus propios dones culturales inconfundibles a la mesa de Dios. Cada pueblo tiene su historia única con Dios, ha recibido bendiciones distintas de Dios, y cada uno es responsable ante Dios. Hoy vivimos en una Iglesia global y multicultural. Cuando el diverso pueblo de Dios se reúna hoy en el culto, que honremos y celebremos los dones y las bendiciones de los demás. Debemos respetar la cultura de los demás entre nosotros y esforzarnos por reunirnos como uno solo con todas nuestras diferencias. Inmaculado Corazón de María, ruega por nosotros.

Padre Quang

Dear Families and Friends of

Immaculate Heart of Mary,

Our readings today remind us of the larger story of the Bible, of God’s purposes and promises for the world. Because of humanity’s rejection of God, as told in Genesis, human communities were first dispersed. Isaiah proclaims that one day God will gather these communities to be healed and reconciled with God. In Luke’s Gospel, Jesus echoes Isaiah and teaches that all peoples in God’s promised future “will recline at table in the kingdom of God.” Notice that in Isaiah, then nation’s coming to God does not lose their ethnicity or unique identity. They bring their own distinct culture gifts to God’s table. Each people has its unique history with God, has received distinct blessings from God, and each is accountable to God. Today, we live in a global and multi-cultural Church. When God’s diverse peoples gather in worship today, may we honor and celebrate each other's gifts and blessings. We need to respect the cultures of others amongst us and strive to gather as one with all of our differences. Immaculate Heart of Mary, pray for us.

Fr. Quang

Queridas Familias y Amigos del

Imaculado Corazon de Maria,

Nuestras lecturas de hoy nos recuerdan de la historia más amplia de la Biblia, de los propósitos y promesas de Dios para el mundo. Debido al rechazo de Dios por parte de la humanidad, como lo narra el libro del Génesis, las comunidades humanas fueron las primeras en dispersarse. Isaías anuncia que un día Dios reunirá a estas comunidades para sanarlas y reconciliarlas con Dios. En el Evangelio de Lucas, Jesús hace eco de Isaías y enseña que todos los pueblos del futuro prometido por Dios “se sentarán en la mesa del Reino de los Cielos”. Date cuenta de que, en Isaías, las naciones que se acercan a Dios no pierden su identidad étnica o única. Ellos traen sus propios dones culturales inconfundibles a la mesa de Dios. Cada pueblo tiene su historia única con Dios, ha recibido bendiciones distintas de Dios, y cada uno es responsable ante Dios. Hoy vivimos en una Iglesia global y multicultural. Cuando el diverso pueblo de Dios se reúna hoy en el culto, que honremos y celebremos los dones y las bendiciones de los demás. Debemos respetar la cultura de los demás entre nosotros y esforzarnos por reunirnos como uno solo con todas nuestras diferencias. Inmaculado Corazón de María, ruega por nosotros.

Padre Quang