Dear Families and Friends of

Immaculate Heart of Mary,

The geography of today’s Gospel is significant. Jesus is completing his ministry in Galilee and beginning his journey to Jerusalem, where he will meet both death and resurrection. The prediction of his death placed here is the second of three in Mark’s Gospel, and as usual it is the occasion for an important teaching on the part of Jesus. Today that lesson is tied to the need for his disciples to embrace a ministry of service. A play on words in Aramaic would have linked the words “child” and “servant,” thus turning Jesus’ gesture of placing a child in their midst into an illustration of his understanding of himself as the Servant of the Lord. It is that same awareness of the meaning of their ministry that Jesus (and Mark) wishes to instill in the disciples. Theirs must be a ministry of service if they are to follow in the footsteps of Jesus. And that service might even require of them that they be “handed over” to death. What would have been—in the culture of Jesus’ day—an ordinary discussion of social status (“who is the greatest”) becomes in Mark’s context a key insight into the meaning of discipleship for the disciples and for us. How are we disciples? What can we do to minister in today’s modern times? This is probably not something we give much thought to in our day to day existence. Do you know someone who needs a ride to Mass? How about to their doctor appointment? Or even just a visit to spend time to a homebound person. It’s not hard to find some way to be a disciple. Immaculate Heart of Mary, pray for us.

Fr. Quang

Queridas Familias y Amigos del

Imaculado Corazon de Maria,

La geografía del Evangelio de hoy es importante. Jesús completa su ministerio en Galilea y comienza su viaje a Jerusalén, donde se encontrará con su muerte y resurrección. La predicción de su muerte que aparece aquí es la segunda de tres en el Evangelio según San Marcos, y como de costumbre, es ocasión para una enseñanza importante de parte de Jesús. Hoy esta lección está ligada a la necesidad de un ministerio de servicio. Un juego de palabras arameas vinculaban las palabras “niño” y “servidor”, y por eso el gesto de Jesús de tomar “a un niño [poniéndolo] en medio de ellos” indica cómo se veía a sí mismo: como el Siervo del Señor. Es esta misma conciencia del significado del ministerio que Jesús (y Marcos) desean inculcar en sus discípulos. El ministerio de ellos deberá ser de servicio para que puedan seguir las huellas de Jesús. Y ese servicio podría incluso requerir de ellos que se “entregaran” a la muerte. ¿Cuál habría sido, en la cultura del tiempo de Jesús, una conversación normal sobre el estatus social (“quién es el más importante”) se convierte para Marcos en una idea clave sobre el significado de qué es ser discípulos para sus seguidores de entonces y para nosotros. ¿Cómo somos los discípulos? ¿Qué podemos hacer para ejercer el ministerio en los tiempos modernos? Probablemente no es algo en lo que pensamos mucho en nuestro día a día. ¿Conoces a alguien que necesite que le lleven a misa? ¿Qué tal una cita con el médico? O incluso una visita para pasar tiempo con una persona confinada en casa. No es difícil encontrar alguna forma de ser discípulo. Inmaculado Corazón de María, ruega por nosotros.

Padre Quang

Dear Families and Friends of

Immaculate Heart of Mary,

The geography of today’s Gospel is significant. Jesus is completing his ministry in Galilee and beginning his journey to Jerusalem, where he will meet both death and resurrection. The prediction of his death placed here is the second of three in Mark’s Gospel, and as usual it is the occasion for an important teaching on the part of Jesus. Today that lesson is tied to the need for his disciples to embrace a ministry of service. A play on words in Aramaic would have linked the words “child” and “servant,” thus turning Jesus’ gesture of placing a child in their midst into an illustration of his understanding of himself as the Servant of the Lord. It is that same awareness of the meaning of their ministry that Jesus (and Mark) wishes to instill in the disciples. Theirs must be a ministry of service if they are to follow in the footsteps of Jesus. And that service might even require of them that they be “handed over” to death. What would have been—in the culture of Jesus’ day—an ordinary discussion of social status (“who is the greatest”) becomes in Mark’s context a key insight into the meaning of discipleship for the disciples and for us. How are we disciples? What can we do to minister in today’s modern times? This is probably not something we give much thought to in our day to day existence. Do you know someone who needs a ride to Mass? How about to their doctor appointment? Or even just a visit to spend time to a homebound person. It’s not hard to find some way to be a disciple. Immaculate Heart of Mary, pray for us.

Fr. Quang

Queridas Familias y Amigos del

Imaculado Corazon de Maria,

La geografía del Evangelio de hoy es importante. Jesús completa su ministerio en Galilea y comienza su viaje a Jerusalén, donde se encontrará con su muerte y resurrección. La predicción de su muerte que aparece aquí es la segunda de tres en el Evangelio según San Marcos, y como de costumbre, es ocasión para una enseñanza importante de parte de Jesús. Hoy esta lección está ligada a la necesidad de un ministerio de servicio. Un juego de palabras arameas vinculaban las palabras “niño” y “servidor”, y por eso el gesto de Jesús de tomar “a un niño [poniéndolo] en medio de ellos” indica cómo se veía a sí mismo: como el Siervo del Señor. Es esta misma conciencia del significado del ministerio que Jesús (y Marcos) desean inculcar en sus discípulos. El ministerio de ellos deberá ser de servicio para que puedan seguir las huellas de Jesús. Y ese servicio podría incluso requerir de ellos que se “entregaran” a la muerte. ¿Cuál habría sido, en la cultura del tiempo de Jesús, una conversación normal sobre el estatus social (“quién es el más importante”) se convierte para Marcos en una idea clave sobre el significado de qué es ser discípulos para sus seguidores de entonces y para nosotros. ¿Cómo somos los discípulos? ¿Qué podemos hacer para ejercer el ministerio en los tiempos modernos? Probablemente no es algo en lo que pensamos mucho en nuestro día a día. ¿Conoces a alguien que necesite que le lleven a misa? ¿Qué tal una cita con el médico? O incluso una visita para pasar tiempo con una persona confinada en casa. No es difícil encontrar alguna forma de ser discípulo. Inmaculado Corazón de María, ruega por nosotros.

Padre Quang